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13 de noviembre de 2009

Simuladores


Para acercarse al máximo a esa sensación, existen simuladores como el Hexatech de Cruden. Es una solución profesional que utilizan conductores de Fórmula 1 o fabricantes de coches para notar aceleraciones y deceleraciones, que apriete el cinturón, un tacto muy realista de los mandos, visión periférica completa… Hasta ahora había sido exclusivo para los profesionales y empresas, pero lo acaban de lanzar al mercado para particulares. Ninguna solución doméstica es capaz de aproximarse a lo que brinda este simulador, a pesar de que hay gente muy mañosa que se ha hecho cosas parecidas. Su precio: más de 130.000 euros.
Que sea para particulares no significa que cualquiera pueda permitírselo, de momento hablamos de un producto como el BMW 760Li, es para particulares pero “un poquito caro”. De modo que o bien es un juguete para ricos (cuesta como un coche de alta gama) o una inversión arriesgada de un negocio para sus clientes.
Entre sus características está la durabilidad. Los que hemos usado volante y pedales de consola u ordenador sabemos que con un uso exigente duran más bien poco. Los fabricantes del Hexatech aseguran que dura unos 10-15 años. Por lo que cuesta, no esperaba otra cosa, si no ¡vaya negocio!
Tres pantallas de 42 pulgadas nos meten de lleno en el mundo simulado, haciéndonos perder la noción de la realidad. Ocupa casi tres metros cúbicos y requiere un piso que aguante una tonelada por metro cuadrado. El cliente elige qué tipo de simulación quiere y se hace a medida. Se lo pediré a los Reyes Magos, a ver si cuela.

VIDEO DEL MEJOR SEMA Show 2009



Como bien dice la voz que comenta el video de todo lo mejor que está dejando el SEMA Show, esta es una muestra en donde lo ridículo y las nuevas ideas se dan cita por una semana en Las Vegas, EEUU.

EL SEMA es una muestra que no aporta gran cosa al panorama, de no ser por las muchas novedades en el área del tuning, frecuentemente casi inalcanzables para el común de los mortales.

Fornasari RR600


Admitámoslo: hay coches lujosos, pero si intentamos buscar las pertenencias más representativas del lujo máximo no nos podemos olvidar de los barcos, incalcanzables caprichos para la mayoría. Por eso el mundo de automóvil trata de copiar en ocasiones las señas de identidad de los yates más lujosos, con mayor o menor éxito.

Por ejemplo, hace un par de años apareció el Edag LUV Concept de la mano de un preparador alemán, y actualmente se vende el Volkswagen Touareg North Sails, una edición limitada realizada en colaboración con el fabricante de yates.


Todos ellos se quedan casi en anéctoda al lado del Fornasari RR600, un auténtico yate de carretera. Posiblemente no tenga mucho sentido diseñar un coche como si fuese un yate, con cubierta trasera incluida. En un coche, lejos de servir para tomar el sol lo convierte en un pick-up. Pero no estamos hablando de utilidad sino de lujo.


Siendo un fabricante artesanal con una producción limitadísima, es obvio que cada modelo es único. El Fornasari RR600 permite escoger entre multitud de opciones, comenzando por su motor de 450 o 600 CV, con cambio de seis marchas o automático.

Segúnf Fornasari, se pueden escoger suspensiones “para ganar el Dakar o participar en un premio de Formula 1” (aunque ciertamente no parece encajarle ninguan de las dos). Permiten escoger incluso el material de su carrocería, que puede estar fabricada en fibra de carbono o aluminio.



La gama de llantas también varía entre una adecuada medida de 18 pulgadas o unas bastante más exageradas de 23 pulgadas (efectivamente, tamaño barco). El Fornasari RR600 Tender se vende en España con un precio que parte de los 140.000 euros, dependiendo de la configuración por la que optemos.